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Codo de tenista: Síntomas clave, causas y alivio efectivo ¿Lo sufres?

Codo de tenista: Síntomas clave, causas y alivio efectivo ¿Lo sufres?

Escrito por

Rubén Menéndez

Publicado el

21 sept 2025

Índice

El codo de tenista, conocido médicamente como epicondilitis lateral, es una afección que causa dolor en la parte externa del codo. Aunque su nombre sugiere lo contrario, es una dolencia sorprendentemente común que afecta a un amplio espectro de personas, no solo a deportistas. Entender sus síntomas y las soluciones disponibles es crucial para una recuperación efectiva y para retomar sus actividades diarias sin molestias.

Identifica los síntomas clave del codo de tenista: Una guía esencial para el dolor de codo

  • El codo de tenista (epicondilitis lateral) es un dolor causado por el uso excesivo de los músculos del antebrazo, no exclusivo de deportistas, afectando a menudo a personas de 30 a 50 años.
  • El síntoma principal es un dolor en la cara externa del codo, que puede irradiarse al antebrazo y la muñeca.
  • Otros síntomas incluyen debilidad en el agarre, dificultad para realizar tareas cotidianas y, en ocasiones, rigidez matutina.
  • Las causas comunes son movimientos repetitivos en el trabajo, actividades domésticas o deportes, a menudo por una técnica o equipo inadecuados.
  • El diagnóstico es clínico y la mayoría de los casos mejoran con tratamientos conservadores como reposo, hielo, medicación y fisioterapia.
  • La prevención es clave, incluyendo calentamiento, estiramientos, fortalecimiento y ergonomía.

¿Qué es exactamente el "codo de tenista" y por qué no solo afecta a los deportistas?

El "codo de tenista", o epicondilitis lateral, es una afección dolorosa que surge del uso excesivo y los movimientos repetitivos de los músculos del antebrazo. Es una inflamación o, más precisamente, una degeneración de los tendones que se insertan en la parte externa del codo. A pesar de su nombre tan específico, mi experiencia me dice que es mucho más frecuente en personas que no practican deportes de raqueta.

De hecho, es común verla en profesiones que implican movimientos repetitivos de la muñeca y el brazo, como pintores, carpinteros, cocineros, o incluso en aquellos que pasan muchas horas frente al ordenador utilizando el ratón de forma intensiva. Se estima que su prevalencia se sitúa entre el 1% y el 7% de la población general, afectando principalmente a personas en el rango de edad de 30 a 50 años. Es un recordatorio de que nuestro cuerpo puede sufrir desgaste por el uso diario, no solo por actividades extremas.

La anatomía del dolor: qué tendones y músculos están realmente implicados

Para entender el dolor, es fundamental conocer su origen. La causa principal de la epicondilitis lateral son los microdesgarros en los tendones que unen los músculos extensores del antebrazo con el epicóndilo lateral, una protuberancia ósea en la parte externa del codo. El tendón más comúnmente afectado es el del músculo extensor radial corto del carpo (ECRB). Este músculo ayuda a extender y estabilizar la muñeca, y su uso repetitivo puede llevar a la sobrecarga y degeneración de su tendón en el punto de inserción en el codo.

Codo de tenista: Identifica los síntomas clave y señales de alerta

El dolor característico: ¿Dónde se siente y cómo evoluciona?

El síntoma más característico y el que me suelen describir mis pacientes es un dolor localizado en la cara externa del codo, específicamente sobre la protuberancia ósea del epicóndilo lateral. Este dolor, en la mayoría de los casos, no aparece de repente, sino que suele manifestarse de forma gradual, aumentando con el tiempo y con la actividad. Es común que se extienda hacia el antebrazo y, en ocasiones, puede llegar incluso hasta la muñeca. Al principio, puede ser una molestia leve que solo se siente al realizar ciertos movimientos, pero si no se atiende, puede volverse constante e incapacitante.

Señales inequívocas en su día a día: desde abrir un bote hasta dar la mano

  • Dar la mano: Un simple apretón puede generar un dolor agudo.
  • Girar el pomo de una puerta: Este movimiento de rotación se vuelve muy molesto.
  • Sostener una taza o una sartén: La fuerza de agarre y el peso, por ligero que sea, pueden provocar dolor.
  • Levantar objetos: Incluso objetos ligeros pueden causar una punzada en el codo.
  • Escribir a mano o teclear: La repetición de estos movimientos puede exacerbar el dolor.
  • Usar herramientas manuales: Atornillar, martillar o pintar se vuelven tareas difíciles.

¿Debilidad en el brazo? Cómo la epicondilitis afecta a su fuerza de agarre

Además del dolor, muchos pacientes reportan una sensación notable de debilidad en el agarre y una pérdida general de fuerza en el antebrazo. Esto se debe a que los tendones afectados son cruciales para los movimientos de la muñeca y los dedos. Cuando estos tendones están dañados o inflamados, su capacidad para transmitir la fuerza se ve comprometida, lo que dificulta tareas que requieren un agarre firme o una extensión de la muñeca.

Más allá del dolor: otros síntomas a los que debe prestar atención

Aunque el dolor y la debilidad son los síntomas predominantes, es importante estar atento a otras señales. En algunos casos, los pacientes pueden experimentar rigidez en el codo, especialmente notable por la mañana o después de períodos de inactividad. Esta rigidez puede dificultar la extensión completa del brazo o la realización de movimientos fluidos, añadiendo una capa más de incomodidad a la condición.

¿Por qué aparece el codo de tenista? Causas y factores de riesgo

Los culpables silenciosos: movimientos repetitivos en el trabajo y en casa

Como ya he mencionado, el codo de tenista no es exclusivo de los atletas. De hecho, la mayoría de los casos que veo provienen de actividades cotidianas. Los movimientos repetitivos, especialmente aquellos que implican la extensión y rotación de la muñeca y el antebrazo, son los principales culpables. Piense en el uso constante de un destornillador, las horas pintando una pared, las tareas de jardinería como podar o cavar, cocinar con utensilios pesados, limpiar con movimientos vigorosos, o el uso prolongado y repetitivo del ratón del ordenador. Todas estas actividades pueden generar microdesgarros en los tendones del codo, llevando a la degeneración y al dolor.

El impacto del deporte: no solo el tenis, sino pádel, golf y más

Por supuesto, los deportes también juegan un papel, y no solo el tenis. Deportes de raqueta como el pádel o el bádminton, y otros como el golf, pueden contribuir a la aparición del codo de tenista. La clave aquí suele ser una técnica incorrecta, especialmente en el golpe de revés en el tenis, donde se exige mucho a los músculos extensores del antebrazo. Además, el uso de equipo inadecuado, como una raqueta demasiado pesada o con una empuñadura incorrecta, puede aumentar significativamente la tensión en los tendones del codo, predisponiendo a la lesión.

Factores de riesgo que podría estar ignorando: edad, técnica y equipamiento

  • Edad: La epicondilitis lateral es más común entre los 30 y 50 años, cuando los tendones pueden empezar a perder elasticidad y capacidad de recuperación.
  • Técnica deficiente: Ya sea en el deporte o en actividades laborales, una mala técnica aumenta la carga sobre los tendones.
  • Equipo o herramientas inadecuadas: Utilizar herramientas que no se ajustan bien a la mano o que son demasiado pesadas puede generar una tensión excesiva.
  • Actividades específicas: Tocar instrumentos musicales (especialmente aquellos que requieren movimientos repetitivos de muñeca) o levantar peso de forma incorrecta en el gimnasio también pueden ser factores de riesgo importantes.
Zdjęcie Codo de tenista: Síntomas clave, causas y alivio efectivo ¿Lo sufres?

Hacia el alivio: Diagnóstico y tratamientos efectivos para el codo de tenista

¿Qué esperar de la consulta médica? Las pruebas que confirman el diagnóstico

Cuando un paciente acude a mi consulta con dolor en el codo, el diagnóstico de epicondilitis lateral es principalmente clínico. Esto significa que se basa en la historia que me cuenta el paciente sobre sus síntomas y en una exploración física detallada. Durante la exploración, realizaré una palpación cuidadosa de la zona del epicóndilo lateral para identificar el punto exacto de dolor.

Además, llevaré a cabo pruebas de provocación específicas, como el test de Cozen o el test de Mill, que consisten en realizar movimientos de extensión de la muñeca contra resistencia para reproducir el dolor característico. En la mayoría de los casos, estas pruebas son suficientes para confirmar el diagnóstico. Las pruebas de imagen, como radiografías (para descartar artritis) o resonancias magnéticas y ecografías (para evaluar el grado de daño tendinoso), no suelen ser necesarias de entrada, pero pueden solicitarse en casos crónicos o cuando la respuesta al tratamiento conservador no es la esperada.

Primeros auxilios en casa: medidas inmediatas para calmar el dolor

  • Reposo y modificación de la actividad: Es el primer paso y, a menudo, el más difícil. Evitar o modificar las actividades que desencadenan el dolor es fundamental para permitir que el tendón empiece a recuperarse.
  • Crioterapia (hielo): Aplicar hielo en la zona afectada durante 15 minutos, varias veces al día, puede ayudar a reducir la inflamación y el dolor.
  • Antiinflamatorios no esteroideos (AINE): Medicamentos como el ibuprofeno o el naproxeno, de venta libre, pueden ser útiles para controlar el dolor y la inflamación a corto plazo. Siempre bajo supervisión médica o farmacéutica.

El papel crucial de la fisioterapia: terapias y ejercicios que marcan la diferencia

La fisioterapia es, sin duda, la piedra angular en la recuperación del codo de tenista. Mi enfoque como profesional siempre ha sido guiar a los pacientes a través de un programa progresivo que no solo alivie el dolor, sino que también fortalezca y rehabilite el tendón. Esto incluye terapia manual para liberar tensiones, masajes específicos y, lo más importante, un programa de ejercicios de estiramiento y fortalecimiento. Hago especial hincapié en los ejercicios excéntricos, que han demostrado ser muy efectivos para la regeneración tendinosa, ya que ayudan a alargar el músculo mientras se contrae, fortaleciendo el tendón de manera controlada.

Tratamientos avanzados: ¿cuándo son necesarias las infiltraciones o las ondas de choque?

Si las medidas conservadoras y la fisioterapia no logran el alivio deseado después de un tiempo prudencial, podemos considerar tratamientos más avanzados. Las infiltraciones son una opción, que pueden ser de corticoides (para reducir la inflamación) o de plasma rico en plaquetas (PRP), que utiliza los factores de crecimiento del propio paciente para estimular la curación. Otra alternativa es la terapia de ondas de choque, un método no invasivo que utiliza ondas sonoras de alta energía para promover la regeneración tisular y reducir el dolor en el tendón afectado.

La cirugía como último recurso: ¿en qué consiste y cuándo se recomienda?

La cirugía para el codo de tenista se considera un último recurso. Generalmente, solo se recomienda en casos muy graves y crónicos que no han mejorado después de 6 a 12 meses de tratamiento conservador intensivo. El procedimiento quirúrgico consiste en retirar el tejido tendinoso dañado o degenerado para permitir que crezca tejido sano. Esta intervención puede realizarse de forma abierta (con una incisión más grande) o artroscópica (mediante pequeñas incisiones y el uso de una cámara). Es una decisión que siempre se toma de forma conjunta con el paciente, evaluando cuidadosamente los riesgos y beneficios.

Ejercicios prácticos: Rutina para aliviar y fortalecer su codo

Fase 1: Estiramientos suaves para liberar la tensión y ganar flexibilidad

Los estiramientos son el punto de partida para cualquier programa de rehabilitación del codo de tenista. Su objetivo es liberar la tensión acumulada en los músculos del antebrazo y mejorar la flexibilidad general de la articulación. Es crucial realizarlos de forma suave y controlada, sin forzar ni provocar dolor agudo.

Estiramiento del extensor de muñeca: el alivio fundamental

  1. Extienda el brazo afectado hacia adelante, con la palma de la mano mirando hacia abajo.
  2. Con la otra mano, sujete los dedos de la mano afectada y tírelos suavemente hacia usted, flexionando la muñeca.
  3. Sentirá el estiramiento en la parte superior del antebrazo. Mantenga la posición durante 20-30 segundos.
  4. Repita 3-5 veces.

Estiramiento del flexor de muñeca: equilibrando la musculatura

  1. Extienda el brazo afectado hacia adelante, con la palma de la mano mirando hacia arriba.
  2. Con la otra mano, sujete los dedos de la mano afectada y tírelos suavemente hacia abajo, extendiendo la muñeca.
  3. Sentirá el estiramiento en la parte inferior del antebrazo. Mantenga la posición durante 20-30 segundos.
  4. Repita 3-5 veces.

Fase 2: Ejercicios de fortalecimiento para una recuperación duradera

Una vez que el dolor agudo ha disminuido y la flexibilidad ha mejorado, es vital pasar a la fase de fortalecimiento. Estos ejercicios buscan restaurar la fuerza y la resistencia de los músculos del antebrazo, lo que es fundamental para una recuperación completa y, lo que es más importante, para prevenir futuras recaídas. Empiece con pesos muy ligeros o sin peso, aumentando la intensidad de forma progresiva.

Fortalecimiento isométrico: apretar la pelota sin dolor

  1. Sostenga una pelota de tenis o una bola blanda en la mano afectada.
  2. Apriete la pelota con fuerza moderada durante 5-10 segundos.
  3. Relaje la mano.
  4. Repita 10-15 veces, realizando 2-3 series.

Fortalecimiento excéntrico con pesas ligeras: la clave de la regeneración del tendón

  1. Siéntese y apoye el antebrazo afectado sobre una mesa, con la mano colgando por el borde y la palma hacia abajo.
  2. Sostenga una pesa muy ligera (0.5-1 kg) en la mano.
  3. Deje caer la muñeca lentamente hacia abajo, controlando el movimiento.
  4. Con la otra mano, ayude a levantar la muñeca a la posición inicial (la fase de subida no debe ser con el músculo afectado).
  5. Repita 10-15 veces, realizando 2-3 series.

Giros de muñeca (pronación y supinación) para recuperar la funcionalidad

  1. Siéntese y apoye el antebrazo afectado sobre una mesa, con la mano colgando por el borde y la palma hacia abajo.
  2. Sostenga una pesa muy ligera (0.5-1 kg) en la mano, como si fuera un martillo.
  3. Gire la muñeca lentamente hacia afuera (supinación) y luego hacia adentro (pronación).
  4. Mantenga el codo pegado al cuerpo y solo mueva la muñeca.
  5. Repita 10-15 veces en cada dirección, realizando 2-3 series.

Prevención del codo de tenista: Estrategias clave para codos sanos

La importancia de la ergonomía en su puesto de trabajo y hogar

Prevenir es siempre mejor que curar, y en el caso del codo de tenista, la ergonomía juega un papel fundamental. En el puesto de trabajo, asegúrese de que su silla, teclado y ratón estén configurados de manera que su muñeca permanezca en una posición neutra y relajada. Un ratón ergonómico o una almohadilla de gel para la muñeca pueden marcar una gran diferencia. En casa, preste atención a cómo utiliza herramientas, utensilios de cocina o incluso al levantar objetos. Adaptar el entorno para reducir la tensión repetitiva es una estrategia clave que siempre recomiendo.

Calentamiento y técnica: los dos pilares para una práctica deportiva segura

Para quienes realizan actividad física, un calentamiento adecuado y los estiramientos previos son esenciales para preparar los músculos y tendones. Pero más allá de eso, la corrección de la técnica es vital. Si practica deportes de raqueta, considere tomar clases para asegurar que su golpe, especialmente el revés, sea eficiente y no sobrecargue su codo. Un entrenador o fisioterapeuta puede ayudarle a identificar y corregir patrones de movimiento que puedan estar contribuyendo a la lesión.

¿Funcionan las coderas y bandas de contrafuerza? Cuándo y cómo usarlas

Las ortesis, como las bandas o coderas de contrafuerza, pueden ser herramientas útiles para algunas personas. Estas bandas se colocan justo debajo del codo y ejercen presión sobre los músculos del antebrazo, lo que ayuda a reducir la tensión directa sobre el tendón dañado. Pueden proporcionar alivio sintomático durante la actividad y permitir que el tendón descanse. Sin embargo, es importante entender que son una ayuda temporal y no una solución a largo plazo. Deben usarse como parte de un plan de tratamiento integral que incluya reposo, ejercicios y corrección de las causas subyacentes.

Escuche a su cuerpo: la regla de oro para evitar recaídas

Finalmente, y quizás lo más importante, es aprender a escuchar a su cuerpo. Durante actividades repetitivas, tómese pausas frecuentes para estirar y relajar los músculos. Si siente dolor o molestias, no los ignore. Es una señal de que está sobrecargando sus tendones. Reducir la intensidad, modificar la actividad o simplemente descansar son acciones cruciales para evitar que una molestia menor se convierta en una epicondilitis crónica y dolorosa. La prevención de recaídas depende en gran medida de esta autoconciencia y de la capacidad de ajustar sus hábitos.

Fuente:

[1]

https://orthoinfo.aaos.org/es/diseases--conditions/codo-de-tenista-epicondilitis-lateral-tennis-elbow-lateral-epicondylitis/

[2]

https://fisio-clinics.com/epicondilitis-lateral-o-codo-de-tenista-y-su-tratamiento-en-fisioclinics-palma

Preguntas frecuentes

Es una afección dolorosa del codo (epicondilitis lateral) por uso excesivo de los tendones del antebrazo. Afecta a menudo a personas de 30-50 años, no solo deportistas, sino también a quienes realizan movimientos repetitivos en su trabajo o casa.

El síntoma clave es dolor en la cara externa del codo, que puede irradiarse al antebrazo y muñeca. También se experimenta debilidad en el agarre, dificultad para tareas cotidianas como abrir un bote, y a veces rigidez matutina.

El diagnóstico es clínico, basado en la historia y exploración física (palpación, tests de provocación). Los tratamientos iniciales incluyen reposo, aplicación de hielo, antiinflamatorios y, crucialmente, fisioterapia con estiramientos y fortalecimiento.

Sí, la prevención es clave. Incluye mejorar la ergonomía en el trabajo y hogar, realizar calentamientos y estiramientos antes de la actividad física, corregir la técnica en deportes y tareas, y usar equipo adecuado. Escuche a su cuerpo y descanse.

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Rubén Menéndez

Rubén Menéndez

Soy Rubén Menéndez, un profesional con más de 10 años de experiencia en el ámbito de la salud. Mi formación en odontología y mi especialización en salud dental me han permitido adquirir un profundo conocimiento sobre las mejores prácticas y tratamientos efectivos para mantener una buena salud bucal. A lo largo de mi carrera, he trabajado en diversas clínicas y he colaborado en proyectos de investigación que respaldan la importancia de la prevención y el cuidado dental. Mi enfoque se centra en la educación del paciente, ya que creo firmemente que la información precisa y accesible es clave para empoderar a las personas en su salud. En mis escritos para policlinicadental.es, me comprometo a proporcionar contenido verificado y basado en evidencia, con el objetivo de ayudar a los lectores a tomar decisiones informadas sobre su salud dental. Mi misión es contribuir a la promoción de una salud bucal óptima, abordando temas relevantes y actuales que impactan a la comunidad. A través de artículos claros y útiles, espero fomentar hábitos saludables y desmitificar conceptos erróneos sobre el cuidado dental, estableciendo así un vínculo de confianza con los lectores.

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